Las Danzas Sagradas Circulares son un hermoso regalo para el alma,una caricia al corazón, un alimento para nuestro ser corporal. Siempre están vibrando aquí y allá, dándonos la oportunidad de celebrar la vida y la magia que nos envuelve cada vez que somos parte del círculo. Su centro es un corazón que pulsa vida, que irradia luz... Con cada latido, su resplandor crece, sostenido por nuestra propia luminosidad...
viernes, 16 de mayo de 2025
miércoles, 19 de marzo de 2025
Después de cada Festival de Verano, de cada encuentro de danzas…
Después del movimiento, la quietud rítmica.
Después
de miles de músicas, la música del corazón.
Después
de las miradas y la sonrisas, el recuerdo en el corazón.
Después
de las danzas del cuerpo, las danzas del corazón y las danzas del alma.
Después
de tanta energía compartida, la alegría de haber
compartido y co-creado.
Después
que se silencian las voces, se aquietan los “hasta el próximo encuentro” y las
miradas y el calor de las manos dadas se guardan en el fondo del corazón, queda
el amor abrazando el alma, quedan la sonrisas vibrando en el corazón, quedan
los silencios llenos de sonidos y melodías, y queda -en la quietud- la
vibración de la luz iluminando el alma.
Detrás de la escena de una danza que nace
Las danzas nacen misteriosamente… sólo el alma sabe sobre su origen, su sentido, su trascendencia.
Las músicas llegan hasta mí inesperadamente, en cualquier momento y en cualquier lugar. Ellas me alcanzan misteriosamente y se produce la magia!!! Van despertando, una a una, todas mis células y mi corazón comienza a danzar una danza sin tiempo y sin espacio, que hace vibrar todo mi cuerpo con su Groove. No importa cuáles sean sus orígenes o de dónde vienen; no importa si son milenarias o contemporáneas; son músicas que llegan al alma y que resuenan en mi corazón; son melodías que van creando espontáneamente hilos invisibles y vibrantes que comienzan a mover mis pies, mis manos y todo mi cuerpo, sin que la mente o la intención sean protagonistas o se apoderen de los ritmos y de las pausas…Y la coreografía comienza a revelarse con suavidad y con sutileza, como una caricia que llega desde las profundidades de la vida, desde algún lugar más allá de mis ojos pero cercano a mi corazón. Y una sensación envolvente abraza mi alma, acaricia mi corazón; me emociona, me conmueve profundamente y me da alas de libertad. Siento que todo mi ser se expande alcanzando horizontes nuevos, abrazando a las almas que se suman al círculo, entrando en una profunda y amorosa sintonía que trasciende el espacio-tiempo, irradiando luz. Es en ese preciso instante, que comprendo que esa danza “es más allá de mí”, traspasa mis fronteras y mi geografía hasta llegar a algún lugar en donde los corazones se sintonizan y se reúnen, sembrando luz, amor y paz.
sábado, 1 de febrero de 2025
domingo, 8 de septiembre de 2024
La magia de cada encuentro circular
Cada encuentro "circular" tiene su magia. Y la magia comienza con la primera inspiración, cuando surge la idea, cuando aparece el impulso del corazón de hacer el llamado a danzar... a danzar en círculo, a llenarnos de música y movimiento tomados de las manos, mirándonos a los ojos, compartiendo sentires, sonrisas, voces y silencios. Y la energía del encuentro comienza a fluir, desde que nos convocamos, desde que enviamos las primeras novedades, desde que nos ponemos manos a la obra para comenzar a organizar, para diseñar el encuentro, para preparar nuestros aportes para la ronda.
La ronda comienza a girar en nuestros corazones desde el momento mismo en que ponemos en movimiento los preparativos; así vamos entrando en una dimensión luminosa que va poniendo rumbo a cada paso que damos. Y allá vamos, abriendo el corazón para entrar en sintonía con la energía que fluye llevándonos al maravilloso encuentro.
Una vez más, la ronda nos invita a compartir la alegría de vivir !
Aquí, algunas imágenes del Encuentro Santafesino de agosto 2024. El centro de ronda se fue transformando, acompañando nuestras danzas de sábado y domingo.
domingo, 12 de mayo de 2024
Las Sutilezas de las Danzas Circulares
En las danzas circulares, no es sólo la alegría de danzar lo que me convoca, sino esos aspectos sutiles que me llevan a una conexión profunda con las identidades de todas las culturas… esos aspectos de la diversidad musical, rítmica y sonora y la hermandad instrumental y coreográfica que se revela con cada danza.
Como
al revelar una fotografía, lo sutil se va mostrando con suavidad, poco a poco,
al danzar una y otra vez, al permitir que los oídos y ojos del alma y nuestra
capacidad senso-perceptiva, vayan captando la profundidad, lo visible y lo
invisible, lo que vibra en cada música, en cada danza, en cada modo de mover
nuestro cuerpo, en cada modo de hacer las pausas.
El
espíritu de las danzas me acompaña desde mi niñez; a lo largo del camino, ellas
me han convocado desde su diversidad de estilos, desde su diversidad expresiva,
sentida y creativa; desde aquellas sutilezas que le dan identidad.
Muchas
veces me pregunté de dónde me llegaba esa comprensión corporal de las danzas de
tan distantes orígenes; qué ocurría con mis células que parecían despertar
memorias, lejanas en el tiempo y en el espacio; qué pasaba en mi cabeza, que
parecía entrar en pausa de pensamientos, dejando más espacio al mundo de la
sensibilidad y la percepción.
Y
sentí que mi conciencia comenzaba a despertar de un extraño sueño que me
permitía esa maravillosa conexión con el anhelo de Bernard Woisin de rescatar y
honrar -a través de sus danzas- la
memoria de los pueblos y sus culturas. Y sentí el impulso de ser un nexo para
que se conozcan, se dancen y se sientan en el cuerpo y en el corazón.
Al
bailar lo ancestral, una parte de mi ser recorre infinitas geografías,
multiplicidad de relieves, de climas, de historias de vida.
Mi
espíritu curioso, siempre me inspiró a hurgar en los rincones, los visibles y
los invisibles; a encontrar conexiones; a dejar que mi capacidad de asombro
siempre conserve su frescura y vitalidad; a descubrir y descubrirme a través de
cada hallazgo.
Y
así, las Danzas Circulares despertaron mi fuerza inspiradora para recorrer el
camino transpersonal de estas danzas sagradas, para ser una tejedora más-junto
a otros seres que han sentido este mismo llamado- de esta trama luminosa
alrededor del mundo.
Cada
uno de nosotros, cada ser que, desde su corazón, inicia este camino de
transmisión de las danzas circulares del mundo, que siente este llamado
ancestral para transmitir la herencia cultural de todos los pueblos, asume
también la responsabilidad de poner al servicio de ellas toda su sensibilidad,
su respeto y su corazón, para ser fiel transmisor del espíritu que dio vida a
este maravilloso movimiento danzante en expansión, alrededor de todo el
planeta.








