Las Danzas Circulares del Mundo nos conectan con el espíritu de la Cultura de Paz.
* Tienen la fuerza vital de honrar a todas las culturas manteniendo viva la luz de la diversidad de sus identidades * Dondequiera que ellas convoquen a la danza, pueden convertirse en bálsamo amoroso para quienes viven en un exilio forzosos.
* Al danzar en círculo hay menos palabras y se activan más corazones abiertos, sintiendo profundamente la hermandad más allá de las etnias, religiones, creencias, edades, géneros e identidades culturales.
* Honran la vida y la maravillosa diversidad.
* Danzar en ronda de manos dadas, mirándonos a los ojos y sintiendo la onda del movimiento en sintonía, sana heridas y despierta sentimientos de hermandad, compasión, cercanías, paz.
* Danzar en círculo, unidos y en conexión, nos recuerda sutilmente que todos somos uno, unidos en la diversidad; que todos somos necesarios para que el movimiento fluya armoniosamente y para que el círculo se sustente amorosa y profundamente.
* Danzar en círculo nos permite conectarnos conscientemente con lo simbólico, lo esencial y la diversidad de la gran familia humana.
* Las Danzas Circulares del Mundo son manifiestan una comunión profunda que nos permite reconocernos en los demás.
* Desarrollan nuestra capacidad de compartir, cooperar, ser solidarios, de trascender las palabras y las diferencias de cualquier tipo, logrando una comunicación de corazón a corazón.
* Favorecen la inclusión, la solidaridad, la cooperación, la atención, la unidad en la diversidad, la responsabilidad personal frente al grupo.
* Facilitan nuestra mirada interna y la expansión de la conciencia.

