sábado, 31 de enero de 2026

COMO NACEN MIS COREOGRAFÍAS

 Mis coreografías nacen de modos mágicos!!!

En momentos de profunda conexión y sintonía con las músicas se produce la magia. Los sonidos van despertando cada una de mis células; van poniendo en movimiento a todo mi ser; van haciendo vibrar mi cuerpo hasta que siento una profunda sensación de expansión y vibración que me conecta con su Groove; entonces, mi cuerpo comienza a moverse, los pies dibujan los pasos, mi corazón late con fuerzas, activa su ritmo y mi respiración lo va acompañando en amorosa sintonía…
Todo mi ser se transforma y vuela hacia lejanas o cercanas culturas a través del tiempo y del espacio y una red invisible me sostiene, me abraza, me orienta… y allá voy! Me entrego en cuerpo y alma a la danza.
Escucho las melodías y –aunque a veces no conozco el idioma de las palabras- algo más allá de mí susurra a los oídos de mi alma, acariciando mi corazón y el abrazo de su luz infinita me rodea, me envuelve y me contiene amorosamente. Es por eso –tal vez- que a estas danzas circulares las llamamos “danzas sagradas” …

martes, 27 de enero de 2026

Las sutilezas de las Danzas Circulares nos sensibilizan

...Y nos conectan con la Cultura de Paz
Las Danzas Circulares del Mundo nos hablan de historias, costumbres, paisajes y geografías coloridas que inspiraron a quienes crearon sus coreografías y las compartieron a través de los tiempos. Esas historias que asoman por detrás de estas danzas, nos revelan -tal vez- mundos distantes en tiempo y espacio pero, al bailarlas, nos acercan con el corazón al corazón de otros pueblos, desplegando ante nuestra conciencia sus culturas, sus creencias, sus identidades y sentimientos, más allá del espacio/tiempo. Y nace así, una conexión casi mágica que nos da la oportunidad de “conocer”, y al conocer, podemos “comprender”, y al comprender, nuestra mente y corazón se vuelven UNO, consolidando nuestros vínculos amorosamente. Al transmitirlas y danzarlas en círculos íntimos o en grandes rondas, estamos honrando la memoria de todos los pueblos de la humanidad, de todas las culturas, vibrando en cuerpo, mente y corazón con todas sus sutilezas sonoras y danzadas

Las Danzas Circulares del Mundo nos conectan con el espíritu de la Cultura de Paz.


* Tienen la fuerza vital de honrar a todas las culturas manteniendo viva la luz de la diversidad de sus identidades * Dondequiera que ellas convoquen a la danza, pueden convertirse en bálsamo amoroso para quienes viven en un exilio forzosos.
* Al danzar en círculo hay menos palabras y se activan más corazones abiertos, sintiendo profundamente la hermandad más allá de las etnias, religiones, creencias, edades, géneros e identidades culturales.
* Honran la vida y la maravillosa diversidad.
* Danzar en ronda de manos dadas, mirándonos a los ojos y sintiendo la onda del movimiento en sintonía, sana heridas y despierta sentimientos de hermandad, compasión, cercanías, paz.
* Las danzas ancestrales despiertan misteriosamente una conexión profunda con nuestro origen común como humanidad planetaria.
* Danzar en círculo, unidos y en conexión, nos recuerda sutilmente que todos somos uno, unidos en la diversidad; que todos somos necesarios para que el movimiento fluya armoniosamente y para que el círculo se sustente amorosa y profundamente.
* Danzar en círculo nos permite conectarnos conscientemente con lo simbólico, lo esencial y la diversidad de la gran familia humana.
* Las Danzas Circulares del Mundo son manifiestan una comunión profunda que nos permite reconocernos en los demás.
* Desarrollan nuestra capacidad de compartir, cooperar, ser solidarios, de trascender las palabras y las diferencias de cualquier tipo, logrando una comunicación de corazón a corazón.
* Favorecen la inclusión, la solidaridad, la cooperación, la atención, la unidad en la diversidad, la responsabilidad personal frente al grupo.
* Facilitan nuestra mirada interna y la expansión de la conciencia.
La vivencia de reunirnos, tomarnos de las manos y danzar en círculo, nos facilita la mirada interna y nos permite estar presentes; ser conscientes de nuestras actitudes personales frente a las dificultades y al modo de vincularnos con los demás; nos permite desarrollar nuestra capacidad de resiliencia; facilita el desarrollo de habilidades, de coordinación en los movimientos, de conciencia corporal, de equilibrio y estimula nuestro crecimiento como seres espirituales y humanos y... mucho más!